El mito de Salvador Allende

Por décadas hemos escuchado las denuncias contra la dictadura militar de Augusto Pinochet, las torturas, los asesinatos, que siguieron al golpe de estado de septiembre de 1973, por el que fue depuesto (y muerto, por mano propia), el presidente Salvador Allende.Lo que no nos han dicho tanto los medios y los apologistas del régimen de Allende (democráticamente elegido con el 35% de los votos emitidos), es cuál fue la cadena de acontecimientos que llevó al golpe militar liderado por Pinochet.

Desde que asumió el poder cuatro años antes, Allende inició una política marxista de sabotaje del sistema económico chileno, para expropiar la propiedad privada y terminar estableciendo un régimen de propiedad colectiva, es decir, un régimen comunista.

Las expropiaciones de tierras y empresas, especialmente de los opositores a su régimen; la instigación y aupamiento de grupos (células) “de acción revolucionaria” (en castellano: sabotaje, intimidación, siembra del terror); habían iniciado desde el mismo día que tomó el poder. Al momento del golpe de estado, era clarísimo para cualquiera que no estuviese fuera de este planeta, que Salvador Allende estaba decidido a instaurar por la fuerza un sistema totalitario en Chile, con eliminación de la propiedad privada de los medios de producción y todo lo que ello conlleva.

Como lo demostró Friedrich A Hayek en su libro Camino a la servidumbre, el socialismo no puede ser establecido jamás sin recurso a la coerción y la violación de todo principio de autonomía de la persona humana. La situación que vivía Chile antes del golpe de estado distaba mucho del idílico paisaje que desde entonces siempre nos han pintado los apologistas del régimen de Allende. Lejos de vivir un ambiente de paz social, reinaba el terror para toda la clase media chilena, pues como siempre ha sido la regla con los socialistas, el instigamiento de un clima de conflicto social de clases es fundamental para lograr sus fines.

Un documento que da una idea más clara de cómo estaban las cosas en el Chile de Allende, es el Acuerdo de la Cámara de Diputados, adoptado por ésta el 22 de agosto de 1973 (meramente una dos semanas antes del golpe de estado liderado por A. Pinochet). El Acuerdo fue adoptado con 81 votos a favor y 47 en contra (lo que refleja nuevamente el hecho que el gobierno de Allende era un gobierno de minoría, y no uno de mayorías como lo han querido pintar desde entonces).

Lo que vino después, especialmente las primeras semanas posteriores al golpe de Pinochet, fue trágico. Muchos muertos y hubo persecución política. Pero que quede claro de una buena vez, que los allendistas no eran ningunos hombres pacíficos. El gobierno de Allende era un gobierno que había venido violando la constitución y el estado de derecho de manera reiterada, en perjuicio de los derechos de los particulares, la libertad de expresión y de asociación, y que tenía como objetivo a mediano plazo la instauración de una dictadura del proletariado. El derrocamiento de Allende era lo único que podía salvar a Chile (y, en efecto, es lo que permitió revertir la destrucción masiva y sistemática de riqueza iniciada por la colectivización allendista, para convertir a Chile a mediados de la década de 1980 en el país de América Latina con mejor calidad de vida, con la economía de mayor crecimiento).

Explore posts in the same categories: América Latina, Colectivismo, Socialismo

4 Comments on “El mito de Salvador Allende”

  1. nico Says:

    fachos culiaos

  2. María Says:

    Aunque fuera así… ¿ eso justifica el establecimiento de una de las más sangrientas dictaduras de la época actual?

  3. Liss Says:

    Aplaudo a el comentario de arribita,
    y me hago la misma pregunta!!!

  4. camilo Says:

    En toda acción de defenderce, ya sea personalmente, socialmente,polítcamente y militarmente alguien sale dañado.
    Daños que comparativamente hablando son menores a los que se habrían generado si no se hubese hecho nada.
    Entre 2000 y 3000 muertos sin contar con los de las FFAA. que por supuesto nunca los cuentan aprox. 1000
    que también son personas, como Usted o como yo.
    Me pregunta si fue necesario el Pronunciamiento militar: sí
    Lo justifico: Sí
    Lo defiendo:Sí
    y lo defenderia con mi vida si fuese Necesario.

    HOKA HEY


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: