Vaclav Klaus critica el modelo antiliberal actual de la Unión Europea

Reproduzco un resumen traducido al castellano, del discurso dado ayer por Vaclav Klaus (presidente de la República Checa) en Luxemburgo. El discurso señala los errores del europeísmo, y deja claro que el concepto actual de Unión Europea, con sus cada vez más detalladas regulaciones de los más íntimos detalles de la vida humana, y su pretensión de homogeneización de las condiciones de mercado a través de todos los países que la componen, lejos de constituir un mercado libre y abierto a lo largo de Europa, donde prime la competencia y el dinamismo económico, lo que está destinado a provocar (y ya se están viendo los resultados) es precisamente lo contrario, es decir, burocracia enorme e insalvable, falta de verdadera competitividad de las empresas europeas, y desconexión de Bruselas con las realidades locales de los ciudadanos.

"[….] La UE ha continuado, a un ritmo acelerado, expandiendo el número de páginas de su legislación, que ahora lidia con casi todo aspecto de la vida y las actividades humanas.El ambicioso intento para acelerar el proceso de unificación en la UE con el Tratado Constitucional, ha sido rechazado, pero la unificación continua como si nada hubiese ocurrido.

[…] Debemos diferenciar entre Europa y la Unión Europea, y estoy decepcionado de que estos dos términos resulten tan fácilmente intercambiables hoy día [….]

La Unión Europea (no Europa) es un proyecto político contemporáneo de algunos países europeos que, independientemente de sus diferencias históricas, políticas, económicas, culturales o religiosas, desean hacer algunas cosas juntos (o de manera conjunta). Deberíamos observar los éxitos y fracasos de este proyecto, sus costos y beneficios, analizarlos y evaluarlos.

Cuando examino en retrospectiva la última mitad de siglo, veo dos etapas distintas del proceso de integración europeo, con dos modelos de integración diferentes. Al inicio prevalecía el modelo de liberalización. La primera etapa se caracterizó por la apertura intereuropeo, la liberalización generalizada de las actividades humanas, la remoción de barreras en las fronteras de los distintos países en lo relativo a movimiento de bienes y servicios así capital y mano de obra, además de ideas y patrones culturales. Su principal elemento era la remoción de barreras y la continuación de la intergobernabilidad.La segunda etapa, la cual yo llamo el modelo de armonización, se define por la centralización, regulación desde arriba, armonización de toda clase de “parámetros” del sistema político, económico y social, estandarización de las condiciones de producción y consumo, y la homogeneización de la vida humana. Su principal elemento es la unificación orquestada desde arriba y el nacimiento del supranacionalismo.

Estoy a favor del primer modelo, no del segundo. Sé, por supuesto, que en la práctica siempre tendremos una mezcla de ambos modelos, pero la pregunta es cuál de ellos es el modelo dominante. No hay duda de dónde estamos ahora. Mi posición es clara. Estoy convencido que la unificación de la toma de decisiones a nivel de la UE y la generalizada armonización de toda clase de ‘parámetros’ sociales fue mucho más lejos de lo necesario y más allá de lo que es racional y económicamente ventajoso. Este no es un argumento sin calificación. Estoy consciente de la existencia de ‘externalidades’, de ‘spillover effects’ [perdón, pero no sé cómo traducir efectos de spillover de una manera que mantenga el sentido que tiene en inglés], y de ‘bienes públicos de alcance continental.’ Estos fenómenos indudablemente existen, y deben reflejarse adecuadamente en las instituciones y legislación europeas. Sin embargo, cuando digo que ‘existen’, no quiero decir que sean dominantes. La segunda etapa del proceso de integración europea se ha basado en la completamente errada idea de que tales fenómenos de hecho son dominantes. La imposición artificial de tal solución es un error. Todos perdemos, no ganamos.

Deberíamos hacer algo al respecto. Yo sugiero redefinir integralmente el concepto de la Unión Europea, no hacer cambios meramente cosméticos. Sugiero regresar al modelo intergubernamental de la integración europea. Sugiero regresar al concepto original de intentar remover toda clase de barreras, regresar a la liberalización y apertura consistente de todos los mercados (no solamente los económicos). Sugiero minimizar la intervención política en las actividades humanas, y allí donde la intervención es inevitable, debe ser hecha cerca de los ciudadanos (lo que significa al nivel de las municipalidades, regiones y Estados), no en Bruselas.

[…] Debemos regresar al modelo liberalizador de la integración y deshacernos del modelo de armonización, que representa la base del pensamiento europeísta actual [….]Necesitamos un sistema político que no debe ser destruido por una interpretación postmodernista de los derechos humanos (con su énfasis en derechos positivos, con su dominancia de derechos e intereses de grupos sobre los derechos y responsabilidades individuales, y con su desnacionalización de la ciudadanía), al debilitar las instituciones democráticas que tienen raíces irremplazables en el territorio de los Estados, por la ‘multiculturalmente’ provocada pérdida de una muy necesitada coherencia dentro de los países, y por la búsqueda de rentas de alcance continental de varias ONGs.

Necesitamos un sistema económico que no debe ser dañado por regulación gubernamental excesiva, déficits fiscales, pesado control burocrático, intentos para perfeccionar el mercado por la vía de construir estructuras de mercado ‘óptimas’, por enormes subsidios a firmas o industrias protegidas o privilegiadas, por improductiva legislación del mercado laboral.

Necesitamos un sistema social que no debe ser hundido por toda serie de imaginables desincentivos, por pagos de bienestar [welfare] más que generosos, por redistribución de ingreso a gran escala, por todas las demás formas de paternalismo gubernamental.

Necesitamos un sistema de ideas que se base en la libertad, responsabilidad personal, individualismo, consideración natural hacia los demás, y una conducta de vida genuinamente moral."


Leer el discurso completo (en inglés)
.

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2 Comments on “Vaclav Klaus critica el modelo antiliberal actual de la Unión Europea”


  1. Hace dos o tres semanas reproduje
    parte de un discurso suyo en la Mont Pelerin Society.Me impresiona
    por la claridad de sus ideas y por
    la forma poco “política” de expresarlas.

  2. jo Says:

    muerte a los liberales de mierda


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