El Estado y los ladrones “cordiales”

Adolfo Martín Parafita es un ladrón de bancos convicto. Robó 32 bancos en Argentina en un período de 15 años. Lo que me llama la atención de su historia es un conjunto de características muy peculiares:

Primero, el delincuente éste se jacta de que “jamás utilizó la violencia y hasta demostró cordialidad en sus acciones delictivas.” Hasta pedía perdón por las molestias ocasionadas.

Segundo, dice que siempre le robaba la plata al banco, la que está en la caja madre que siempre está asegurada. Es decir, jamás le robaba a los presentes.

Tercero, del dinero robado siempre separaba una cantidad para regalar a los chicos del barrio, así como para comprar medicamentos a los enfermos y ayudar a sus propios amigos.

Por último, se iba de shopping y de farra a gastarse el dinero ajeno.

Ahora pregunto, ¿ne le parece a usted muy familiar este tipo de conducta? Si le parece familiar, es por una razón: a esto se dedican los populistas todo el tiempo. Roban la riqueza ajena, pero como esconden el acto bajo una máscara de legalidad, engañan a propios y extraños con la idea de que ese robo no fue violento. Pero trate usted de decirle al auditor de impuestos que usted no va a pagar a ver hasta dónde llega la cordialidad. Muy importante, hacer ver a todos que en realidad lo robado es a los “ricos”, es decir, a otro. La maldad del acto se ve opacada en las mentes de los electores porque obviamente nadie percibe con la misma intensidad el mal causado a otro que el causado a uno mismo.

Luego, reparten la plata robada a sus amigos, a sus clientes políticos y a los votantes. La popularidad siempre es importante para estos ladrones populistas. Con esto logran ya no sólo acallar la opinión contra el robo, sino voltearla a favor del robo. Al convertir a los electores en beneficiarios, también se los hace cómplices que luego no tienen autoridad para reclamar absolutamente nada del robo.

Así de simple.

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4 Comments on “El Estado y los ladrones “cordiales””


  1. muy curiosa la historia y muy buena la analogía.

  2. Anonymous Says:

    la verdad me sorprendió mucho la nota puesto que hace mucho tiempo que no leía semejante gorilada, sos un cabron oligarca hijo de mil puta


  3. El comentario anterior, de un lector anónimo, me deja sin palabras por tan razonado, sesudo, profundo argumento que eructa.

  4. Gonzalo. Says:

    Un ejemplo de rebelión. ¿Qué mejor que robar bancos, comprar medicamentos a los pobres y festejar a lo chancho con todos los placeres cochinos?

    32 bancos robó, nunca disparó un tiro.
    Muchos de los dictan quien se priva de la libertad y quien no, dispararon bastantes balas.

    Espero que no me vengan a decir ‘zurdito’ ni nada eso.
    No es una ideología política ya establecida, es sólo mera diversión…tal vez curiosidad. Cualquiera que abandone el disfraz de la moral, me va a decir que es muy cierto: robar un banco es una de las mejores cosas que se puede hacer en una ciudad.
    ¡Divertidísimo!

    Saludos.


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